Buenas prácticas en la utilización del Móvil
1. Siempre que tenga a un adulto cerca que lo controle, el niño aprenderá que hay que limitar el tiempo, es decir, que no se puede utilizar el smartphone o la tableta durante varias horas al día.
2. El niño tomará por modelo lo que hagan los padres. Si utiliza el teléfono en casa y sus amigos aún no tienen móvil, su referente serán los padres y no otros chavales. Evidentemente, el modelo tiene que ser ejemplar, si no, no ganamos nada.
3. Del mismo modo que nos decían nuestros padres que no habláramos con desconocidos, tenemos que decirles a nuestros peques que no añadan en sus redes sociales a extraños, que no se comuniquen con personas que no conocen, y que nunca compartan información personal. Creo que es positivo que sepan que hay adultos con malas intenciones que practican el grooming y que pueden arrastrar a los niños y adolescentes a situaciones inexplicables y dolorosas.
4. Con la ayuda de los padres, el niño podrá adquirir buenos hábitos, como el de no llevarse el móvil a la cama, o el de desconectarse de él y dejarlo aparcado durante las comidas y las horas de estudio.
5. Será más fácil evitar que adquiera esa mala costumbre de ignorar a las personas que están a su alrededor, y de estar pendiente únicamente de la pantalla de su móvil, eso que llaman phubbing y que muchos jóvenes y adultos practican.
6. Se podrán controlar mejor los gastos imprevistos en apps y juegos inculcándole así una cultura de moderación ante el consumismo y enseñándole a controlar las compras impulsivas. Si utiliza un antiguo móvil vinculado con una cuenta de correo del papá o la mamá se sabrá qué hace y se evitarán sorpresas.
7. El niño normalizará que los padres formen parte y se impliquen en su vida digital. Vivirá con normalidad que su padre o su madre accedan a su móvil u ordenador en un determinado momento, o que les sigan en redes sociales. ¿No utilizan ellos nuestros móviles? ¿Por qué no deberíamos nosotros poder usar los suyos?
8. Se le puede mostrar las normas de netiqueta y las cosas que no se pueden hacer o decir aunque parezca que estén protegidos por el anonimato. Educar para prevenir y actuar ante el bullying es una responsabilidad que se ha de cultivar poco a poco.
9. Los padres pueden informar sobre los peligros, antes de que lleguen. Podemos explicarles por qué no deben hacerse fotos comprometidas, a veces parece más sencillo que lo entiendan los niños que los adolescentes, cuando ya están rodeados de amigos que lo hacen e incluso llegan a practicar el llamado sexting.
10. Se puede ir generando en ellos conciencia de la pérdida de control de aquello que se sube a Internet o se comparte en una red social. No está de más que vean algún video al respecto, hay algunos muy impactantes en YouTube.

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